martes, 13 de diciembre de 2011

Cospedal no recauda con la subasta de 52 coches ni siquiera lo que costó el de Barreda

Rocío de la Cruz. 13.12.11. El plan que Cospedal presentó por todo lo alto como un ejemplo del fin del despilfarro socialista pinchó. Por la subasta de 52 coches ingresó 300.000 euros, cifra que ni siquiera cubre la factura del coche del ex Presidente Barreda, un Audi A8 que costó 337.00 euros. La presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, no ha conseguido engrosar las arcas públicas de su comunidad autónoma con el importante ingreso que preveía cuando sacó a subasta toda una flota de vehículos de la Administración. Entre ellos estaba la joya de la corona: un Audi A8 blindado, adquirido por el Gobierno regional en 2003 por 337.000 euros, y que se puso a la venta por un precio de salida de 156.000 euros.

La subasta se celebró ayer en el Archivo Regional de Administraciones Públicas de Toledo, y nadie pujó por el vehí-culo. Tampoco lo hicieron por otros coches de gama alta. El Ejecutivo de Cospedal sacó a subasta 68 coches, pero se vendieron 52. Con esta iniciativa, Cospedal pensaba ingresar más de 400.000 euros, la suma de los precios de salida de todos los automóviles. Pero el Gobierno regional ni siquiera cubrirá ese precio de salida y cobrará sólo 300.000.

Estas son las cifras que trasladaron fuentes de la Consejería de Administraciones Públicas a la agencia Efe. Durante todo el día de ayer, y en varias ocasiones, este diario requirió a la Administración regional los resultados de la subasta. Pero al cierre de esta edición, no obtuvo respuesta.

Según la agencia, el Gobierno de Cospedal no consiguió colocar un Volvo de gama alta, ni otro Toyota. El primero salió a subasta por 11.700 euros y, el segundo, por más de 13.000. Administraciones Públicas no precisó, en cambio, cuáles fueron los vehículos que sí se vendieron. Sólo dijo que fueron 52.

En el listado inicial figuraban seis modelos Audi, otros tantos de Volvo y 32 Peugeot. La mayor parte de ellos fueron adquiridos en 2003, cuando José Bono presidía Castilla-La Mancha. Su tasación a 11 de noviembre oscilaba entre los 60 euros en los que estaban valorados un Opel Kaddet y un Citroën C15 anteriores a 1990 a los más de 10.000 que costaban nueve de los coches. Hasta llegar a los 156.000 del blindado que, según el PP, utilizaba el expresidente castellano manchego, el socialista José María Barreda.

Un depósito previo
Más de 240 personas se reu-nieron desde primera hora de la mañana en el Archivo de la Consejería de Administraciones Públicas de Castilla-La Mancha para pujar por esos coches. Ciudadanos que, antes de empezar a ofrecer su dinero, tuvieron que garantizar su solvencia depositando en efectivo una cantidad de dinero proporcional al precio de los coches en los que estaban interesados.

Culminaba así, con un resultado agridulce para la Administración regional, la campaña de ventas iniciada por Cospedal el pasado mes de noviembre. Desde entonces, los 68 vehículos que salieron a subasta han estado expuestos a la vista de los castellano-manchegos en diferentes parkings públicos de Toledo. Pero a la hora de pujar, los ciudadanos no han respondido como esperaba el Ejecutivo autonómico.

La subasta coincidió con la rueda de prensa celebrada por todos los sindicatos de la comunidad autónoma, en la que anunciaron que los próximos días 15 y 21 de diciembre celebrarán sendas jornadas de protesta en contra de los recortes puestos en marcha por María Dolores de Cospedal.